La semana pasada herramos los becerros y las becerras de la camada que nació este año. 53 animales: 27 machos y 26 hembras. Los mayores con 9 meses; los menores, con 6-7 meses.
El día fue bueno: ni frío, ni viento, ni calor. Perfecto para que los becerros se recuperaran bien: si hace calor, hay riesgo de infecciones de las heridas que les provocan los hierros; si hace viento o demasiado frío, están mucho más incómodos por las heridas.
El herradero salió bien. Aunque sobre todo las hembras nos dieron bastante guerra. Esa fue la anécdota del día: como nos quedamos cortos de “ropa” -de animales esperándolas en el alar cuando salían del cajón de herrar-, y algunas se volvían constantemente hacia el cajón, obligándonos a refugiarnos en plena faena. Y sus madres las miraban desde la Ribera como diciendo: “¡orgullosas estamos!”. Al final decidimos aprovechar cada arrancada de las “rebeldes” para ir metiéndolas en el corral. ¡No nos quedó otra!
Os dejamos con una fotocrónica:

¿Todo listo para empezar?

Venga, ¡a meter los churros!

¡Quieto!

¡Ya están dentro!

"¡Churro pallá!" Ismael y Agustín separando los machos de las hembras

"Las becerras se hierran de último"

Jose preparando los hierros

"¿Están los hierros?"

El agua caliente para que no se congelen las bombonas de propano

"Ábrale al primero, Damián"

"¡Churro!"

"¿Qué número de crotal tiene?"

Julián Escudero, veterinario, apunta los datos del crotal

Poniendo el hierro de Coquilla de Sánchez-Arjona...

Los herrados van quedando en el alar

"¿Se ve bien el 0?"

Las becerras herradas en el alar mirando

Herrando el 0, el guarismo del año.

Una becerra se separa de la manada

Las vacas vigilan el herradero desde la Ribera...

Seguimos herrando...

"¡Cuidao con la churra!"

¡Sálvese quien pueda!

"¡Qué becerras!" Ismael le abre la puerta del corral a la becerra para que entre