Los cuatro estilos de torear


¿Cómo se torea a un coquilla? Una de las respuestas quizá pueda ser la crónica de Corrochano que publicamos aquí. La escribió después de la corrida a beneficio del Montepío, que se celebró en Madrid el 1 de junio de 1926. Se corrieron ocho toros de Coquilla y alternaron Valencia II, Márquez, Marcial Lalanda y El Niño de la Palma. La reseña de Corrochano tiene mucho sabor y da una visión de la corrida que merece ser leída. Vaya por delante un ejemplo: lo que apunta sobre el picador Catalino:

El picador Catalino toreó a caballo como no lo vi hacer en toda la temporada. Y le chillaron, porque sacaba la vara y no se echaba encima del toro. Para picar bien hay que sacar palo, que para eso es suerte de vara larga.  Para picar bien hay que dar con el caballo el paso atrás. Para picar bien hay que ir al toro como fué Catalino en ese toro que le chillaron.  Lo que ocurrió es que, como nadie torea a caballo, parecía una burla. Si todos fueran así, se evitaría el espectáculo repugnante de esta suerte matacaballos.

O lo que escribe sobre el ganado, que destacamos también porque es la parte que más cerca nos toca a nosotros:

Los toros muy iguales, muy bien de tipo y bravos. El más dudoso para el ganadero sería el primero, que se fué de los caballos; muy alegre el cuarto, muy bravos y completos, sexto y séptimo, y una corrida ideal para los toreros esta de Coquilla. Los ocho suaves, fáciles, manejables, no ofrecieron duda. El ganadero bajó al ruedo a recoger la ovación que ya había escuchado en el tendido.

Si con estos toros no dan [los toreros] la corrida que dieron, hubiera sido motivo suficiente de bajar con unas tijeras y cortar la coleta a los cuatro.

Y, como en las revistas antiguas, tenemos que añadir: la presidencia, acertada. Cuidó mucho los toros y midió muy bien los castigos.

El resto de la crónica se puede leer aquí (pinchando en cada una de las tres imágenes):

Primera página de la crónica de Corrochano "Los cuatro estilos de torear"

Primera parte de la segunda página de la crónica de Corrochano "Los cuatro estilos de torear"Segunda parte de la segunda página de la crónica de Corrochano "Los cuatro estilos de torear" Segunda parte de la segunda página de la crónica de Corrochano "Los cuatro estilos de torear"

O, si la resolución de las imágenes no fuera buena, en estos enlaces se encuentran los archivos que recogen toda la crónica:

ABC-02.06.1926-pagina 015

ABC-02.06.1926-pagina 016

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Un americano en Madrid


Buscando en el archivo familiar, hemos encontrado la siguiente foto de un novillo tomando una vara en Las Ventas, en la novillada que se celebró el 15 de octubre de 1961. Lo lidió el torero cordobés Paco Raigón. Herrado con el número 16, se llamaba “Taquillero”.

Novillo de coquilla de nombre Taquillero, nº 16, tomando una vara en las Ventas. 15.10.1961

En esta novillada se presentó en Madrid como novillero John Fulton, torero norteamericano, que vivió como pintor en Sevilla hasta 1998, año en el que falleció.

¿Qué es torear? Pepe Hillo, su arte de burlar al toro y la primera filmación de una corrida de toros


En su Tauromaquia, Pepe Hillo escribió lo siguiente:

Es regla general en todos los toros quando usan de la acción ofensiva, que parten precipitados a coger el objeto que se les presenta; y como que las armas que esgrimen las llevan en la cabeza, quando quieren ofender la humillan, tirando una cabezada, la repiten si quedan con el objeto. […] porque si el toro, para ofender, corre al objeto con precipitación, y le tira una cabezada para cogerlo, ¿qué cosa más natural y cierta para burlarlo que reducirlo al mismo objeto, y luego que llegue, quitárselo de delante? Este es el constitutivo esencial de la suerte y el principio elemental con que se forman todas las que se conocen.

La concepción de la tauromaquia en Pepe Hillo es ante todo la de un arte defensivo: el arte de “burlar al toro”. Leer más de esta entrada